LA ENFERMEDAD DEL SIGLO XXI

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Se debe diferenciar entre tristeza y depresión, porque estamos hablando de niveles diferentes. Cuando hablamos de depresión como una enfermedad como la califican las neurociencias, estamos hablando de un proceso más complicado que tendría que ver con cuestiones de tipo biológico, psicológico e inclusive ambiental. Si partimos del principio que todo es mental, que el universo es mental, nosotros somos seres mentales, evidentemente desde esa visión tiene mucho que ver con la cuestión del ego, la persona siempre va a buscar que el mundo esté de acuerdo a sus necesidades, que el mundo se adapte a sus necesidades, cuando en realidad uno está hecho para adaptarse al mundo.

Cuando una persona medita, empieza a segregar a nivel cerebral endorfinas, dopamina, adrenalina y serotonina y estas son las causantes que van a llevar a las personas a un estado de paz, tranquilidad y armonía.

Meditar no es dejar la mente en blanco, muchas personas tienen esa idea, la meditación activa va por medio del razonamiento a cuestiones profundas, sería preguntarse:

¿Porque estoy deprimido?

¿Para que estoy deprimido?

¿A quién estoy afectando?

Y a partir de un autoanalisis total y completamente honesto con uno mismo se empiezan a ubicar los procesos.

Se debe de estar consciente de la enfermedad para poder superarla.

Claves:

-La meditación activa.

-Meditación con ejercicios de respiración.

La respiración va a modificar el ritmo cardíaco, el ritmo cardíaco modifica el ritmo y la velocidad de la circulación y la circulación hace que la oxigenación impacte de manera diferente en las neuronas. Entonces por el simple hecho de respirar de una manera tranquila, lenta, profunda y de manera consciente, las personas pueden empezar a modificar esas actitudes que tienen y poco a poco de manera gradual van a salir de esos estados.

Tus pensamientos en realidad no eres tú, es una proyección de ti mismo. Un@ se deprime, se entristece cuando se identifica con los procesos emocionales, con los procesos mentales, la mente está constantemente bombardeandonos con información que nosotr@s estamos asimilando. Durante el proceso de la meditación debemos dejar que las imágenes, las ideas, los recuerdos, los pensamientos…pasen y pasen sin que tú te identifiques con ellos.

Todas las emociones son el resultado de una identificación con las circunstancias externas o con tus pensamientos.

Nuestro cerebro no genera los pensamientos, nosotr@s sólo los sintonizamos en nuestra estructura cerebral y captamos las frecuencias con las que un@ está sintonizado.

Si un@ entiende que los pensamientos son sólo vibraciones que un@ va captando, no necesariamente tienes que identificarte con estos procesos. Tod@s captamos pensamientos muy negativos pero si uno controla su mente va a aprender a controlar los procesos emocionales y por supuesto va entrar en niveles más elevados. Tenemos 3 venenos mentales:

-El apego

-El odio

-La ignorancia

Cuando somos capaces de superar estos 3 venenos mentales, podemos entrar en un estado de plenitud.

La causa primera de todo sufrimiento es el apego. El apego no sólo a los bienes materiales, a las personas, al trabajo, pero sobretodo apego a la idea de un yo, de un nosotr@s existimos por nosotr@s mism@s. Cuando vamos asimilando el concepto de que en realidad el YO no existe como una entidad sino como un concepto, vamos a ir modificando la perspectiva de las emociones lo que llamamos personalidad o lo que entendemos como un YO.

Acudir a lo más profundo de nuestro interior, profundizar y detectar una fortaleza de protección y calor y acudir a lo más profundo de nuestro ser, ello nos empieza a librar de esa angustia y ansiedad que va causando la depresión y la tristeza.

Tenemos una naturaleza espiritual, cuando nos adentramos a nosotr@s mismos a través de la meditación o otras prácticas vamos a pasar niveles de conciencia.

La depresión viene a partir de no poder controlar la mente ordinaria y ser obsesiv@ con algunos procesos que se generan en la mente conceptual.

“La base de la meditación” es lo que llamamos el aquí y el ahora y no consiste en otra cosa que observar tu mente como algo ajeno y distante. Tu mente es como un espejo, puede reflejar todo, pero no ser aquello que refleja. Puedes observar tus pensamientos sin que necesariamente te integres, te identifiques con ello. En el momento en el que te das cuenta que estás triste ya no estás en el plano de lo emocional estás en el plano de la mente vigilante.

El ejercicio, la alimentación sana, las relaciones afectivas sanas, un nucleo de convivencia sano, tener un autoconcepto correcto y adecuado vienen a ser complementarias del punto central que es resolver estas cuestiones en nuestra interioridad para sumirnos como algo superior y poner a partir de ahi orden en lo que nos está aquejando.

El proceso de la depresión lo vamos a poder sacar a partir de romper la identificación con los pensamientos, la maraña de los pensamientos que tú mente está generando. Entonces es cuando pasas de la mente conceptual y de la mente emocional a través de la mente vigilante, tú puedes entrar a lo que llamamos “conciencia pura”. Es un estado en el que la mente se da cuenta, que se da cuenta de si misma, entonces si la mente se da cuenta de que se está dando cuenta de si misma ya no es ni las emociones, ni las sensaciones, ni es los pensamientos, es sencillamente:

“conciencia de si misma”.

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